La petición de medidas cautelares por el propietario en procedimientos de desahucio de vivienda
GONZÁLEZ LUNA ABOGADOS • 21 de octubre de 2025
Requisitos para su adopción por el Juzgado.

Medidas cautelares en los procedimientos de desahucio por rentas impagadas:
Cuando un arrendatario deja de pagar las rentas,
el arrendador
no sólo se enfrenta al perjuicio económico, sino también al riesgo de no recuperar nunca las cantidades adeudadas, por lo que, en estos casos, además de interponer la demanda de desahucio por falta de pago, la Ley de Enjuiciamiento Civil (LEC) permite solicitar medidas cautelares
para asegurar el resultado práctico de la futura sentencia.
¿Qué son las medidas cautelares?
Las medidas cautelares son actuaciones judiciales previas o simultáneas
al procedimiento principal, dirigidas a evitar que el demandado frustre el cumplimiento de la sentencia, y su finalidad es garantizar la efectividad de la tutela judicial.
En el ámbito del
desahucio por rentas impagadas,
el arrendador puede solicitar al juzgado, entre otras, la
medida cautelar consistente en el
embargo preventivo de bienes, cuentas corrientes o derechos del arrendatario, que es especialmente recomendables cuando el inquilino es no residente en España, carece de arraigo económico o ha mostrado intención de abandonar el inmueble sin pagar.
Requisitos legales para su adopción:
Para que el juzgado acuerde la medida cautelar solicitada, el arrendador debe acreditar tres elementos esenciales:
- Fumus boni iuris, o apariencia de buen derecho, es decir, que debe demostrarse que existe un contrato de arrendamiento válido y una deuda vencida y exigible, por ejemplo, mediante copia del contrato y justificantes de impago.
- Periculum in mora,
o riesgo en la demora en la resolución del procedimiento, pues es necesario justificar que, si no se adopta la medida, la futura ejecución de la sentencia podría resultar ineficaz, por riesgo de insolvencia o desaparición del demandado.
- Caución:
el solicitante debe ofrecer una garantía (normalmente económica) para responder de los daños que pudiera causar si la medida finalmente resultara injustificada.
Así, con la adopción de esta
medida cautelar, que no paraliza el procedimiento principal, permite otorgar al
arrendador propietario una
garantía real de cobro de la cantidad debida, y evitan maniobras dilatorias o fraudulentas del inquilino.
Conclusión:
Solicitar
medidas cautelares en un
desahucio por rentas impagadas es una herramienta eficaz para proteger los intereses del arrendador propietario, pues permite
asegurar el cobro y evitar la frustración de la sentencia, especialmente cuando existen indicios de insolvencia o falta de arraigo del arrendatario.
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